Cajeros automáticos chilenos no respetan las leyes de la robótica
Escrito el October 8th, 2008 in Medios |

Siempre la portada de La Segunda me arranca una sonrisa. De rabia, de ironía, debido a su obsecuencia y línea editorial, donde todo es delincuencia y mala gestión del Gobierno. Además, la palabra “mapuche” no suele estar demasiado lejos de “terrorista” o “violencia”.
Sin embargo, este medio de propiedad de los Edwards me provocó una enorme carcajada por el titular que ven a la derecha. El sujeto de blanco inspecciona a uno de los cajeros automáticos detenidos en la redada que puso fin a esta particular banda.
Como se ve, los expendedores de dinero en nuestro país no respetan las “Tres leyes de la robótica“, promulgadas por el genial escritor Isaac Asimov.
1) Un robot no debe dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño.
2) Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto si estas órdenes entran en conflicto con la Primera Ley.
3) Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.
Saludos









3 comentarios
Es chistoso el titulo, pero igual se entiende y creo que eso es lo que esperan en la 2°… considerando que por el tamaño de las letras caben como 3 palabras en la portada, debe ser un dolor de cabeza todos los días inventar un título que quepa, se entienda y sea coherente…
Quizás la banda “logró ser detenida”, lo que indicaría que al menos buscaban que la policía los atrapara, suavizando en algo la infracción a la primera ley.
Podría pensarse que el actuar de los cajeros tenía como propósito enaltecer el desempeño de nuestras fuerzas de seguridad.
En todo caso, hace como 8 meses un cajero del Santander me robó 7 lucas y nunca las pude recuperar
Parece que Alvarez también fue víctima de la banda, pero por un monto mayor.
Cony, además la foto que pusieron le quitó más espacio al títular. Justo cuando necesitaban caracteres.
Ricardo, yo también fui asaltado por un cajero que se hizo el loco con mi plata. Fui a alegar al banco y me devolvieron mis modestas cuatro lucas.
Por muy robots que sean, no pueden quedar impunes.
Saludos